Este es uno de mis restaurantes favoritos en Boquete, sin embargo, esta vez me llevé una sorpresa: el menú está algo cambiado, sobre todo en precios sumamente americanizados. Pedimos de entrada, como siempre, los hongos salteados al ajillo, y no decepcionaron por supuesto: ¡deliciosos! De plato fuerte una trucha enorme al ajillo que estaba sabrosa, y yo una milanesa de pollo a la parmesana, que la verdad me decepcionó. buena porción, pero las papas al romero secas y el marinado inspiró con poca salsa. A pesar de que usualmente recomiendo este lugar, luego de la visita de anoche con esos precios y la calidad de mi plato en específico, lo pensaría dos veces por ahora.