Salimos con la sensación de que nos han debido pagar por haber estado allí. El servicio fué PÉSIMO: llegaron 2 platos principales antes que las entradas, y el resto llegó un plato cada 10 minutos. Tuve que levantarme para pedir servilletas cuando ya teníamos comida en la mesa. Éramos 7 y trajeron un solo menú y solamente 3 vasos para el agua 🫠 Es un restaurante “wanna be”, parece muy elegante y fino pero en el fondo es de muy bajo nivel. La comida no es especial, sobretodo considerando lo CARO que es. No volveré más nunca.