Mi experiencia en este restaurante fue bastante decepcionante. Tuvimos que esperar entre 2.5 y 3 horas para ser atendidos, y ni siquiera se disculparon por la demora. Solo cuando fuimos a reclamar empezaron a reaccionar. La música estaba tan alta que no se podía ni hablar, además los baños estaban sucios y con los papeles desbordando. Aunque la vista y la ubicación son buenas, el servicio del personal deja mucho que desear. Necesitan mejorar en muchos aspectos, especialmente en la atención al cliente.