Siempre que vamos a Momo Coffe Shop, nuestro sentido del paladar se pone muy contento. Nunca fallan. Ubicacion excelente. Siempre los mismos sabores. El mismo excelente servicio. Desde que abrieron hace unos meses, siempre han mantenido una clientela que los premia todos los dias por todo lo que ofrecen. El thai chicken is a must. Rico y crispy sobre un arroz y salsita picanta delish. El peanut chicken pasta, otra deliciosura a los sentidos. Y todo esto debe ir acompañado por el matcha de fresa que han querido copiar, pero que no han podido superar. Full recomendado!!!