Pedimos de entrada una pizza para compartir, luego unos linguinis a la vongole, acompañada de una sangría, todo estaba súper deliciso. Lo único que me incomodó fue una discusión terrible, gritos, golpes de mesa, amenazas, me sentí atemorizada, esto no se debe permitir. Hay que sacar a los comensales que están causando estrés. Creo que le faltó a los encargados tomar una acción rápida.