Conocí Bungla y fue una experiencia agradable. Con su decoración acogedora y detalles cálidos, este lugar es perfecto para relajarse. La luz natural y el ambiente cálido invitan a quedarse. El personal es amable y su bebida de marcha con fresa, delicioso. Un lugar aesthetic y agradable que merece una visita, lo único que no fue tan agradable fue el parking, es mucho protocolo para poder estacionarte y salir de el.