Buen ambiente para celebraciones en familia, en nuestro caso: el día del padre; a pesar que ese día el local estaba lleno fueron rápidos arreglando las mesas conforme se desocupaban, muy buena la atención orientando en todo momento sobre la oferta gastronómica Cantonesa, pedimos wantones fritos de entrada y órdenes de pollo agridulce, arroz frito de combinación, Chow Mein de pollo y puerco acaramelizado, muy sabrosos todos y en buenas porciones, característico del lugar: el Té, el cual tomamos antes y después de la comida; pasamos un muy buen rato en familia.