NO VOLVERÉ JAMÁS. Pedí uno de los especiales del día: picaña de 10 onzas con papas. Cuando ví el plato que me trajeron, mi primer impulso fue rechazarlo, pero no lo hice para no estropear el humor con mis comensales. La porción de carne era mínima, de ninguna manera llegaba a las 10 onzas, era una fracción de eso - y para colmo, un tercio era grasa. Las papitas estaban ahogadas en aceite, horribles. Si este mal plato era un especial del día, definitivamente no iba a probar nada más en este lugar. Me fui con hambre a comer algo a casa. Ahorren su dinero, vayan a otro lado.