Quisimos ir a cenar y escuchar musica un sabado por la noche. La comida estuvo ok: el pollo asado muy bien, el filete insipido y las papas bravas muy saladas. las cervezas artesanales muy bien. el servicio podria mejorar: hay muchos meseros, pero estan desorganizados y no atienden bien. el mayor problema fue que el volumen de la musica estaba demasiado alto; no se podia conversar. decidimos cenar en la terraza y empezó a llover, pero preferimos comer rapido e irnos para no tener que escuchar el estruendo. pedimos varias veces la cuenta y viendo que no la traian (nos estabamos mojando), fuimos a corretear a algun mesero para que nos la consiguiera. No regresaremos. El parking gratis es un punto a favor.