La decoración está súper, y me encantó que tienen opción de mesas en el piso para un feeling más autóctono. El rest también huele a incienso apenas entras, lo cual me pareció muy curioso. La comida estaba muy buena y tienen opciones de menú fijo con variedad si quieres probar un poco de todo. Desde el té hasta los postres, todo lo que me comí estuvo 10/10.
2 Me gusta