Buscando un lugar donde pasar un buen rato, llegamos pasadas las 6pm. Había suficientes mesas y nos atendió muy bien Cristian, siempre atento y muy al pendiente de todo. Pedimos la Patrimonio, excelente combinación de sabores y texturas, aunque hubiera preferido el tocino con un poco más de cocción. Las tenders de pollo las ofrecían con una salsa de ajo a otro nivel. La orden de papitas con queso y tocino estaban excelentes y con buena porción. Volvería.