Jamas en la vida me había sentido tan ofendida en un restaurante como en este… Hice una reservación para el día de San Valentín a las 8:30, y llegue 8:45, al llegar la dueña me dice que me va a limpiar una mesa, espero la mesa mientras la limpia y me dice que me haga en otra mesa incómoda porque acaba de llegar una reservación de las 9 y ellos son sus amigos y tienen prioridad, que falta de respeto hacia un cliente! decirme cínicamente que son sus amigos y me tengo que mover de una mesa que ya había escogido porque no me dio más opción, fatal el trato a un cliente que era súper fiel y frecuente, tiene que aprender más de calidad y trato al cliente, específicamente la dueña! No vuelvo jamás y no los recomiendo para que no pasen un mal rato como yo!