Un referente en cuanto a auténtica comida cantonesa, con sabores extraordinarios, en donde resalta la frescura de sus ingredientes. Es uno de mis lugares favoritos. Deben mejorar sus instalaciones, pues reflejan un deterioro con el pasar de los años y se ve un poco descuidado. Es una lástima xq el lugar es amplio y espacioso. Eso sí, siempre que he ido y pedimos el descuento de jubilados, no lo aplican como debe ser y tienes que estar yendo a la caja a que rectifiquen. Si no revisas la cuenta, de seguro que te estarán plomeando con el descuento.