Hay que ir con mucha hambre para salir bien satisfecho. Llegamos sin reserva pero nos ubicaron en la mesa de una vez, me imagino que todo depende del día y la hora que vayas. Para ser un sábado tipo 6:00 pm, tuvimos suerte creo. Nos explicaron la mecanica del buffet y las carnes (de todo tipo, gusto, porción, etc etc) que sirven directamente en las mesas cada cierto tiempo. El pan de ajo es de lo más delicioso que he probado y no he encontrado otro que se le compare hasta el momento. Gran calidad de carnes, luego pasa el carrito de postres, ya a esa altura uno esta super lleno, pero aun así no resiste la tentación y pides uno aunque sea para darle una probadita, ya que hay gran variedad. Servicio bueno, ambiente normal, precios costosos, pero por todo las opciones que te dan es una buena relación calidad-precio. Recomendado!