Algo que hace a este restaurante tan especial es su consistencia en la calidad de producto. La comida siempre esta rica. Las arañitas no fallan nunca! Son crunchies y la salsa tartara es bastante buena. De plato fuerte recomiendo el tamal de mariscos. También he comido la langosts al curry coco pero le falta curry para mi gusto porque es bastante dulce. El servicio es excelente, te tratan como en casa y la comida sale rápido. La decoracion es la misma de hace 30 años entonces el ambiente es bastante acogedor.