Lo recomendaría para extranjeros que quieren probar comida local de buen sabor. Fuimos a almorzar un día lunes, porque casi todo lo demás en el Casco Antiguo estaba cerrado. Éramos un grupo de tres extranjeros y una panameña que nunca había ido. La comida no estuvo mala, nos encantaron las carimañolas y los patacones. Yo me pedí un pescado a la negra y mi esposo un cerdo santeño que estaban ricos, pero no espectacular. El mesero demoró en atendernos, pero luego su atención fue buena, aunque la comida demoró un poco en salir. Las fotos que aquí aparecen muestran un local más bonito que al que fuimos (y eso que fue el mismo). Les recomendaría repintar el local y revisar las figuras que tienen, varias tienen fisuras.