Buscando un restaurante mexicano, decidí probar Juana tranquila. Debo decir que las expectativas que tenía eran superiores. Ordene una entrada y se confundieron, me sirvieron la que no era. Ordene unos tacos “Juana mezclada”, vienen tres tacos de un tamaño razonable. No tenían sabor, y estaban fríos. La atención; sin duda debe mejorar, había mucha gente y los chicos no daban con todo, se tardaban , y se equivocaban en las ordenes. El lugar está muy bien decorado al estilo mexicano.