Ambiente espectacular es como estar en un mini Panamá destacando desde los pueblitos, los mares y la ciudad con el diablo rojo. La comida típica gourmet muy buena, variada y buenas porciones. Lo he recomendado con los ojos cerrados. Valet parking y todo. Las picadas tipicas ricas ambiente para tomarse unas cervezas o ir temprano y desayunar a lo panameño. Me encanto y regresare.