Fuí a este restaurantes por los buenos comentarios que se han publicado y decidí probar la mesa libanesa. Es la primera vez que pruebo la comida libanesa y no sé realmente como tiene que ser, no es que mi experiencia halla sido mala, pero no me sorprendió. En mi opinión algunos platos como el kibbe frito, el falafel, las hojas de uva estaban sobrecocinados; la bandeja mixta de carne le faltaba sabor y también estaba un poco quemada por fuera. El hummus, el labne, el sambusek de queso y la ensalada estaban muy rico. El servicio es muy bueno, están bien atentos a llenar el vaso con agua de retirar los platos oportunamente y de sugerir. Buena cantidad de meseros vs mesas. Los baños están muy bien cuidados y limpios. Lo que es notorio es que a falta de buen servicio brindado por panameños, lo están reemplando por colombianos. En cuanto a precio/calidad son justos los precios por lo que se consumé, excepto por la media bandeja de carnes mixta que me cobraron $26.00. Como fuí relativamente temprano y estuvo lloviendo el ambiente estaba un poco apagado. En cuanto a la decoración no es lo que esperaba. Regresaria a probar nuevos platos; aunque por ahora quiero ir a otro restaurante de comida libanesa a comparar.