Hasta hoy fue mi restaurante favorito de Sushi. Era un asiduo visitante, la comida estuvo muy bien, aunque en otras ocasiones ha estado mejor. La atención PESIMA, ninguno de los saloneros pendientes de atender a los comensales, siempre había que llamarlos para q tomarán la orden, recogieran los platos o hasta para pedir agua, todo esto mientras charlaban entre ellos. Muy decepcionado. Hoy perdieron a un cliente