Fui cuando recién empezaron con las promos de alitas los días de semana y la verdad valía la pena, tenían buen tamaño y buena sazón, sin embargo actualmente la calidad ha decaído, la última vez nos las trajeron prácticamente quemadas. La atención varía mucho, cuando está lleno los tragos tardan un montón pero si tienes suerte te toca alguna chica amable. El mojito de fresa es el mejor trago del lugar.