Primera vez que voy al restaurante y debo decir que la atención es súper, todo lo que un hotel parte de LHW debe ofrecer. Desde la llegada hasta la salida todo fue espectacular. La comida estaba muy buena también y lo mejor son los postres, deliciosos! El ambiente es muy chevere, por ser fine dining les recomiendo no ir en chancletas ni shorts y mucho menos tiritas. Se pasa un rato ameno y se puede conversar muy bien. Volvería!