Un derroche de sabores creativos en la mesa , que solo me dicen caribe, américa , selva . Me encanto esa mezcla de técnicas europeas simplemente matizadas con la nobleza de nuestros ingredientes locales. Las sillas de sofá son un poco incomodas y el servicio aveces muy impersonal . Creo que les hace falta un poco de formación de vinos al personal , pero en general muy bien.